sábado, 11 de abril de 2020

CARTA A MI PROFA MATILDE

CARTA A MI PROFA MATILDE

El Retiro, Júpiter en luna creciente del 15 de julio de 2010
Recordada y siempre, profesora Matilde
Hoy llegaron a mi los recuerdos de mi vida escolar en la Escuela Popular La Presentación.
Un hombre sensible y apasionado, nos leyó: “La letra con sangre entra”, ¡vaya título!, fuerte y sugestivo.
Yo no puedo hablar de frustraciones en mi aprendizaje como lectora. Recuerdo la hermosa biblioteca de la Escuela: un salón bien iluminado, con pupitres y sillas en madera, todo pequeño, apto para nuestra edad.
Usted fue mi primera profesora de Español y Literatura –como se llamaba en ese entonces la asignatura- estudiábamos por la mañana y por la tarde, y la clase era en la tarde, a la 1 pm.
Recuerdo que llegábamos al salón, y lo primero que usted decía, era que hiciéramos una siesta. Entonces cada una recostada en el pupitre, dormía por 30 minutos. Después nos llevaba a la biblioteca, salíamos en fila por el corredor hasta llegar. Usted abría la puerta; era mágico para mí ver cuando entraba la llave, como se abrían las alas de la puerta.
Veía esos estantes pequeños, relucientes, todo limpio, y en silencio. No se podía hablar en la biblioteca, sólo íbamos a leer durante 45 minutos. Cada una podía buscar en los estantes, y escoger el libro que quisiera.
Recuerdo haber leído dos libros con mucha dedicación: uno de cuentos, y una novela: “Cumbres borrascosas”, que a mis escasos 8 ó 9 años, me tuvo seducida casi un año; porque no se prestaban los libros en ese entonces, así que yo religiosamente iba cada semana y lo buscaba, me sentaba calladamente y leía capítulo a capítulo.
Hoy, leo pocas novelas; he perdido el gusto por ellas. En cambio me gustan las biografías. Por eso me pregunto por usted, ¿dónde encontrarla, qué habrá sido de su vida, será feliz?
Amorosamente

FLOR DEL ALBA
Bibliotecaria, 52 años.

GRATITUD A MAMÁ


GRATITUD A MAMÁ


Llueve, “detrás de los cristales, llueve y llueve…”; esas palabras de la canción de J.M. Serrat son un buen comienzo para la expresión de los sentimientos asociados al duelo. 

La lluvia y el llanto, ¡hoy me duelen! Duele la partida de la madre, tal vez más que la de otros seres queridos a quienes antes ví o sentí partir: papá, Mariela, Andrés, Gladyz, Mono, y ahora… mamá y Ofelia.

Mamá se fue con un “rayo solar”, el sábado 17 de marzo, a las 12:10 del medio día. Se fue “como quería”, según conocíamos de sus expresiones sobre la muerte; no quería morir en una cama, tampoco enferma, o encerrada en la casa. Siguiendo el oráculo de la E. Neijing, se fue con la luna llena en un tiempo de “lo creativo: el verbo creador”, y Ofelia,“Antes de la consumación”, “La comunión de los amantes, el orgasmo sostenido”. Hexagramas primero y último del I Ching; y ellas, la mayor y la menor de su núcleo familiar. ¡fue una muerte maravillosamente deseable!

Durante los últimos años la sentí ir modificando poco a poco sus malestares en la relación con Ofelia, y conmigo. También fui aprendiendo a verla como mamá: acogedora y dispuesta en sus comportamientos, más que en su expresión verbal. Conservo muchos regalos de ella; pequeñas cosas que se esmeraba en recoger durante todo el año para regalarnos en ocasión de los cumpleaños, y la navidad. Cosas útiles, y sencillas que mis hermanas me daban después, cuando no les gustaban.

Ahora ella no está físicamente, sólo nos quedan los recuerdos, para mí: una infancia maravillosa, juguetona, socialmente ligada al vecindario en Campoamor, con dos amigas que la acopañaron: Libia Sierra, y doña Celene de Ramírez. 

Una juventud difícil, compleja para una mujer viuda con 5 hijas pequeñas para educar y “sacar adelante”. Tuvo que “sacar su masculino, y ocultar el femenino”. Eso tuvo sus efectos en nuestras vidas y cada una las ha vivido a su manera; en mi caso, una búsqueda permanente de ser mujer y ser feliz.

Una adultez más serena en esa relación de madre como la mía de hija, revisándome y re-creando cada encuentro familiar. ¡Fue un período bonito, ella se divertía mucho!, volví a verla reír.

Para mi madurez, la relación fue más serena todavía, menos protagónica a nivel familiar, y más dedicada a ella; a sus demandas y necesidades; aprendí con dificultad, que tanto ella como mi tía, necesitaban más compañía que otra cosa, y las acompañaba semana a semana; a ella para hacer sus compras, salir, caminar. Ella le decía a las empleadas que prepararan un buen almuerzo porque yo iba.A mi tía le bastaba con que nos sentáramos a conversar. 

Su partida me ha traído emociones fuertes; me ha develado un lado “dormido” y me ha evidenciado la importancia y necesidad de la aceptación de la vida “tal como es”. Esto implica auto-observación, contemplación y silencio. Un silencio que no es callar; es comprender y es respetar la individualidad y soledad de la condición humana.

Hoy me queda la gratitud por su entrega y sacrificios. Una comprensión de las limitaciones en la relación madre/hija, por esos devenires del pasado ajeno a las dos, y desde ahí una profunda compasión y amor, como potencias para trascender el abandono y la orfandad. 

Gracias mamá por haberme acogido!

Flor del Alba
Medellín, 10 de mayo de 2018.

Biblioteca Pública de Apartadó (Urabá)

Biblioteca Pública Municipal "Federico García Lorca" Apartadó (Urabá)


Mi paso por la biblioteca FGL fue breve e intenso, agosto 2011-abril 2012.

Una biblioteca pública que es referente cultural, social y político en una región que se ha debatido por la paz en medio de la guerra y el conflicto armado colombiano. 

La intensidad, la velocidad de los cambios, no permiten aún dimensionar de la experiencia. Las imágenes son  el mejor mensaje. El video, es un registro de las actividades realizadas en el primer trimestre de este año (2012), en condiciones difíciles propias de la dinámica estatal en zonas marginadas del desarrollo social, y no obstante los espíritus de entusiasmo y dedicación de un grupo de jóvenes honestos, deseando salir adelante.



Las fotos muestran algunas de las actividades realizadas buscando recuperar el ambiente de trabajo para el desarrollo cultural y la proyección social. 




Grupo de jóvenes que trabajaron en la biblioteca desde su creación, 2000 a la fecha de celebrar sus 11 años (2011)


Grupo de amigos y amigas, personas e instituciones, quienes creyeron que el desarrollo social era una puesta sólo posible si "todos ponen", y concretan desde entonces su aporte a la biblioteca "FGL", mediante el apoyo y la compañía solidaria. En la foto celebrando los 11 años (2011)

martes, 1 de enero de 2019

ESCRITO EN CONFINAMIENTO PARA JUANA

Representación de Sor Juana 2005

ESCRITO EN CONFINAMIENTO PARA JUANA

 

La luna estuvo empezó a llenar el martes, ayer una “super luna rosa”, por su perigeo, máximo acercamiento a la tierra, dijeron en las noticias; en España la llaman Luna pascual. Otras culturas la nombran: “Luna del huevo, Luna de la semilla o Luna de los brotes". ¡Sí estuvo hermosa!

Hoy Júpiter me acompaña en este escrito, con 27 grados de temperatura a las 9 y 45 de una mañana serena y armoniosa; donde los pájaros danzan, cantan y revolotean en los árboles contemplándolos desde la ventana del comedor.

Al amanecer soñaba con el Suroeste de Antioquia y las mujeres de las organizaciones que Vamos Mujer acompaña. Muchas escenas de movimiento, poca claridad en ese quehacer. Ahora, mientras escucho UN radio, sigo dándome cuenta de todo lo que está sucediéndose en la ciudad, en el país, en el mundo. Todo lo que culturalmente rebela diferentes respuestas ante un confinamiento que lleva en nuestra ciudad 21 días. “Las  músicas en Covid-19”, es el especial de hoy en UN; todas las canciones “dan voz a la esperanza”, todas inclinan la balanza a favor del amor. Me complazco en poder estar viviendo también este momento de una humanidad sufriente, ¡me complace poder ver este movimiento con otros ojos!

En esta cotidianidad dedico el día a la escritura; una expresión liberadora para el alma y para la mente. Escribo sobre lo que me dejó la lectura de Gioconda Belli en “El pergamino de la seducción” (2005).

Gioconda es una de mis escritoras “de cabecera”, es decir, preferida y cuya obra trato de seguir. “La mujer habitada”, fue su primera novela (1990), y también la primera que leí de ella; antes fue prolija en poesía. Recuerdo estar en los agites de la militancia de izquierda cuando leía sus poemas en fotocopias que llegaban casi clandestinamente hasta mis manos porque no se comercializaban aquí. Todavía las conservo.

“La mujer habitada” fue un regalo de mi amiga mayor, Leonor Esguerra en aquella época de fuertes agitaciones en medio de las cuales, además de perder el libro, perdí muchas otras cosas y personas que amaba. En mi primer viaje a México lo compré, en la edición de 1998 (Emece), y todavía lo conservo.

No volví a la lectura de Gioconda hasta el año 2012 cuando viví en Bogotá y trabajaba con el Plan Nacional de lectura y bibliotecas. En esa oportunidad a través de mi amiga Magda Azucena quien se hizo a una buena colección durante la visita que la autora hizo a esa ciudad. Entonces leí “Sofía de los presagios” y “El país de las mujeres”.

Este año “le tocó” a “El pergamino de la seducción”, empecé su lectura en febrero, y la terminé esta semana de abril, dos meses apasionada con él. Aprendí sobre la vida de Juana de Castilla, quien viviera entre Flandes (Región Flamenca de Bélgica) y España en los siglos XV y XVI. De ella sólo conocía su nombre y marca social: “Juana la loca”… que vergüenza sentí al descubrirla desde las palabras de Gioconda.

¡Ninguna loca, Juana! ¡Una mujer afirmada!: inteligente, segura, fiel a sí misma y por ello poderosa e íntegra. Le tocó un tiempo difícil de humanidad, en el cual sólo existíamos las mujeres para la reproducción biológica, y reproducción de hijos porque era hombres lo que necesitaba el patriarcado para extender sus fauces y dominar, incluídas en la dominación las mujeres.

Gioconda logra magistralmente relatar la vivencia del alma de Juana, en una composición de la historia donde sitúa a dos mujeres en dos tiempos distantes del devenir como humanidad, el siglo XV y el siglo XX, y desde un lugar profundamente femenino, desde el alma. Conmueve leer como el amor llega y “atrapa”, tanto a Juana como a Lucía, la otra protagonista en este relato, descubren el amor y la sexualidad a través de un hombre. Ambas logran ser conscientes de las manipulaciones de ese otro que se ama, y a pesar de ello, viven el amor por encima de las implicancias para sí mismas, y para su vida siendo el cuerpo el templo donde quedan las marcas; marcas que podrán trascender las nuevas generaciones, como deja implícito en la decisión de Lucía.

Terminé esta lectura en tiempo del confinamiento social ¡a causa de un virus! Esta “coincidencia” me produjo una reflexión más vivencial acerca de cómo Juana vivió su encierro de 46 años en Tordecillas (1509-1555), se la encerró por ser inteligente, segura, y fiel a sí misma, como muchas otras mujeres en la historia, todavía hoy por develar y rebelar. Felipe a Juana, Manuel a Lucía, y hoy un virus, encierran de modo diferenciado a hombres y mujeres.

Sólo en otra lectura a la historia y la vida como en esta novela que hace Gioconda, se abre la posibilidad de trascender el encierro de la vida, y ver la luz a nuevas juanas.

 

Flor del alba

9 de abril de 2020

 

 

 


miércoles, 16 de enero de 2013

FLORES...SER...


En este Blog, por ahora se publican mis escritos y  se da cuenta un poco de quién soy y lo que hago. Quiero que mis escritos lleguen al 💜 de la gente, y evolucionar humanamente con la escritura; una posibilidad entre tantas de desarrollar la creatividad, haciendo memoria, sanando-me... y re-creando-me en ello.

Las técnicas corporales de: danza, streching-yoga, masaje, aikido, chikun, y la meditación, están en mi formación de los años 90, y hoy puedo compartir la experiencia y la vivencia ofreciendo modos, espacios y formas de sensibilización, autoconciencia e identidad; aportar a la sociedad, las organizaciones de mujeres en particular y la humanidad que acompaño, permitiendo la construcción individual y colectiva, y la  expresión creativa y social. 

En mi vida y experiencia, estas prácticas, modos y vivencias en comunidad, contribuyen a la sanación de huellas, efectos y/o traumas vividos que han sido lesivos históricamente en el cuerpo de los hombres y de las mujeres.



Cuento: Dewey con su hada madrina "Annie"

Cuento: Dewey con su hada madrina "Annie" Había una vez una biblioteca escolar; la bibliotecaria era una joven que hacía muchas co...